Egresado del programa de estudio Electrónica e Informática
Actualmente trabajo en Minera las Bambas, ubicada en la región de Apurímac, donde me desempeño en el área de mantenimiento y proyectos eléctricos-electrónicos.
Lo más valioso para mi es la forma en que mis maestros supieron transmitir el conocimiento: de manera clara, práctica y didáctica. Eso no solo facilitó mi aprendizaje, sino que despertó en mí una verdadera curiosidad por entender cómo funcionan las cosas.
La electrónica siempre fue mi pasión, y hoy más que nunca veo que está presente en cada aspecto de la industria y la vida cotidiana. Es una carrera que no solo me apasiona, sino que tiene un impacto real en el mundo.
Lo que aprendí en la universidad lo aplico a diario, tanto en el diseño y ejecución de mis proyectos de trabajo, como en las capacitaciones que brindo a mis colegas. Poder compartir lo que sé y ver que otros lo ponen en práctica es una de las partes más gratificantes de mi labor.
A los que desean estudiar en la UNE, que estudien con pasión, porque cuando amas lo que haces, el esfuerzo se vuelve disfrute. La vida siempre termina retribuyendo aquello a lo que le pones corazón y dedicación. Si eliges esa casa de estudios, no solo obtendrás una buena formación, sino también las herramientas para construir un futuro con sentido.

